El profesional a cargo de un proyecto inmobiliario, particularmente en el sector de vivienda, asume múltiples responsabilidades que abarcan diversas áreas clave. Este profesional debe tener conocimientos en ingeniería, arquitectura, comercialización, ventas, administración, aspectos legales, finanzas, costos, así como en temas sociales y ambientales. Por lo tanto, el gerente de un proyecto inmobiliario de vivienda debe contar con un entendimiento integral de todas estas áreas para liderar con éxito.
Aunque no es obligatorio que el gerente sea ingeniero o arquitecto, es esencial que tenga un posgrado en Administración de Proyectos o una vasta experiencia en la gestión de proyectos con un alto nivel de complejidad. La complejidad de los proyectos inmobiliarios exige que este gerente tenga la capacidad y experiencia necesarias para dirigir un equipo multidisciplinario, asegurando que cada área del proyecto funcione de manera coordinada y eficiente.
Estructura del equipo y áreas clave
El gerente de un proyecto inmobiliario se encarga de dirigir un equipo compuesto por especialistas en áreas específicas, entre las cuales se incluyen: administración, legal, comercialización, mercadeo, publicidad, finanzas, ingeniería, construcción, atención al cliente y postventa.
La principal responsabilidad del gerente es planificar, ejecutar, controlar y cerrar el proyecto junto con el equipo gerencial y administrativo. El proceso generalmente comienza con la constitución de la sociedad que será responsable o propietaria del proyecto. Esta sociedad, a su vez, nombra al gerente del proyecto, quien se encargará de designar a los directores responsables de cada área.
Es importante destacar que el rol de gerente de proyecto difiere del de gerente de construcción. El primero tiene responsabilidad integral sobre todas las áreas del proyecto, mientras que el segundo se enfoca únicamente en la construcción, asegurando que se cumplan los plazos, costos y calidad de la obra. El gerente de construcción reporta directamente al gerente de proyecto.
Metas y objetivos del proyecto
El gerente de proyecto tiene la tarea de establecer los objetivos y metas del "negocio inmobiliario", negociando con los responsables de cada área. Estas metas deben abarcar todas las facetas del proyecto, como, por ejemplo:
- Área comercial: El gerente comercial es responsable de definir metas de ventas mensuales, mejorar las proyecciones de ventas basadas en estudios de mercado, revisar estrategias de precios y coordinar la publicidad y mercadeo.
- Área de construcción: Junto con el gerente de construcción, se deben establecer metas relacionadas con costos y plazos, optimizando la planificación establecida durante la fase de preconstrucción.
- Área de construcción: Junto con el gerente de construcción, se deben establecer metas relacionadas con costos y plazos, optimizando la planificación establecida durante la fase de preconstrucción.
- Área administrativa: Se planifican las compras, los contratos, y la gestión del personal, asegurando que se implementen los controles adecuados.
- Área legal: Se gestionan aspectos como contratos de compraventa, contratos de construcción, reglamentos de condominios, traspasos y escrituras públicas.
- Área financiera: En esta área, se plantean estrategias para optimizar el financiamiento del proyecto, mejorar la rentabilidad propuesta, manejar las relaciones con entidades financieras, gestionar la tesorería y las cuentas de los clientes en conjunto con la fiduciaria de garantía en preventa, y coordinar el cierre financiero y el informe final de resultados.
- Postventa: El gerente también es responsable de la planificación y ejecución de políticas de atención al cliente y del proceso postventa, asegurando la satisfacción del comprador.
Cierre y lecciones aprendidas
El cierre del proyecto debe realizarse en cada una de las áreas del negocio. El gerente de proyecto inmobiliario es responsable de generar un informe final, donde se documentan los logros, errores y áreas de mejora para aplicar en futuros desarrollos. Este proceso de cierre incluye la capitalización de las lecciones aprendidas, asegurando la mejora continua en futuros proyectos.
Dada la complejidad que implica la gerencia de un proyecto inmobiliario, la experiencia en gestión de proyectos es fundamental para liderar de manera efectiva. Esta experiencia varía según la complejidad del proyecto. No es lo mismo gestionar un desarrollo de 50 viviendas unifamiliares que un edificio de 20 pisos con 200 apartamentos. Aunque los procesos son similares, la escala y complejidad de un proyecto mayor requieren de mayor planificación y control, especialmente en desarrollos que se ejecutan en etapas.